Go Fish

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lunes, 24 de agosto de 2015

El 1-2-3 del catch & release



Por: Angel Luis Requejo

Durante la última década poco a poco ha ido cambiando la mentalidad de la mayoría de los pescadores deportivos, lo que antes considerábamos como una excelente pesca o marea (donde siempre terminábamos regalando el pescado a familiares y vecinos), ahora se está llegando a considerar como un insulto al medio ambiente y a nuestro deporte favorito: la pesca deportiva.

La pesca de captura y libera o el “Catch & Release” (C&R),  es una práctica que sin lugar a duda es el camino a seguir. Para que la pesca deportiva se considere sustentable es indispensable mantener y restablecer a niveles óptimos las comunidades de las especies a ser capturadas. Esto significa, mantener la integridad del ecosistema considerando todos los aspectos biológicos, tecnológicos, socioeconómicos, ambientales y comerciales. Esto se logra cumpliendo todas las leyes y normas nacionales e incluso algunas internacionales en caso de especies migratorias.  Pero la triste verdad es que poco a poco se han ido acabando estos invaluables recursos.

El problema es muy complicado pero por algún lugar tenemos que empezar, y qué mejor que liberando especies que no se consideran buenas para comer o especímenes muy chicos que todavía no alcanzan la madurez sexual, por ende, todavía no han tenido oportunidad de reproducirse.

La pregunta que la mayoría de los pescadores se hace cuando liberan un pez es: ¿vivirá?... la finalidad de este artículo es el ilustrar al lector de una manera rápida y práctica, sin entrar en detalles científicos, sobre las formas correctas de la manipulación de los peces para disminuir la mortalidad de los mismos una vez que han sido liberados.

Para fines prácticos he resumido este proceso en tres pasos:

1 Pegando el pez a la embarcación

Una vez que el pez toma el cebo o señuelo, es muy importante que el pescador decida si lo va a liberar o no (esto aplica sobre todo en especies como el sábalo, el gallo o el pez vela, cuya carne no es considerada de buena calidad), para tratar de estresar al pez lo menos posible durante la pelea y cuando sea arrimado a la lancha, esté completamente exhausto disminuyendo las probabilidades de que viva después de liberado.  Esto se puede lograr no utilizando equipos  ligeros y hacer la pelea lo más corta posible para evitar el desgaste innecesario del pez.

Los signos de estrés en los peces son muy evidentes, en la mayoría de las especies se ve una alteración de colores e incremento de mucosa en la piel. La manera más efectiva de tranquilizarlos es cubrirles los ojos con un trapo húmedo. La acidosis (el pH de la sangre baja drásticamente durante períodos de hiperactividad),  es la consecuencia más importante producida por el estrés. Al bajar el pH la sangre se vuelve más ácida, proceso que sucede en cuestión de minutos y es muy importante regresarlo al agua lo antes posible.

Una vez que logramos dominar nuestra captura lo más recomendable SIEMPRE SERÁ  quitarle el anzuelo EN EL AGUA y él mismo se irá nadando, minimizando lesiones al ejemplar y también evitando accidentes potenciales al pescador y/o tripulación. Ese es un excelente momento para una foto como la ilustrada.

En caso de ser necesario embarcar al pez, lo mejor es una red o salabardo para no utilizar ganchos que desgarren la piel y órganos del ejemplar al ser liberado. Otra opción para subirlo a la lancha es tomarlo firmemente del pedúnculo caudal o la cola.

No es recomendable subir las capturas con unas pinzas especiales por la boca ya que podríamos romper o desencajar la mandíbula y aunque veamos que el pez se va nadando seguramente no se podrá alimentar, sin mencionar que sostener el pez en vertical puede causar graves lesiones a órganos internos. 

En especímenes de mayor tamaño la mejor opción es deslizar una gasa por el pedúnculo caudal, de esta forma se neutraliza el sistema locomotor más importante del pez, subiéndolo a bordo sin dañarlo y con menos esfuerzo. Estas gasas se pueden hacer con una simple cuerda o comprarlas ya hechas se llaman “tailer” fabricado por AFTCO y cuesta alrededor de 100 USD.

2 Quitando el anzuelo

Para quitar el anzuelo a nuestra captura es muy conveniente contar con el equipo adecuado para evitar accidentes. Por desgracia he visto  cómo un amigo quedó anzuelado cuando un dorado sacudió la cabeza fuertemente y el anzuelo voló hasta su pierna.

Hay una gran variedad de pinzas, alicates y herramientas disponibles para “desanzuelar” en diversas tiendas de pesca y/o ferreterías. Estos pueden ser de aluminio, acero inoxidable y un sinfín de aleaciones.  De preferencia deben de ser delgadas y de punta alargada para poder introducirlas en la boca del pescado cuando sea necesario sin causar más daño de lo que el anzuelo ya ha hecho.

Las agarraderas deben de estar forradas de algún material que sea antiderrapante para poderlas sujetar firmemente y no se resbalen.

“Por experiencia recomiendo dar un jalón firme y seco para quitar el anzuelo ya que esto provoca menos desgarres a los tejidos de la boca que si lo hicieran lentamente”.

Lo más conveniente de acuerdo a la IGFA es usar anzuelos “japoneses” o “garra de águila” biodegradables como se ha escrito en muchas publicaciones, para evitar daños a órganos internos.

En caso que quisiéramos sacarnos una foto con nuestra captura es muy importante saber sostener o sujetar al ejemplar para evitar dañar los órganos vitales, sobre todo con peces de buen tamaño ya que están acostumbrados a un medio ingrávido. Al sacarlos del agua de repente, todos los órganos les pesan y esto puede causar hemorragias internas.

Lo correcto es sujetarlo con firmeza usando guantes de goma o en su defecto un trapo húmedo, teniendo cuidado en no meter los dedos en la apertura branquial. Con una mano sujetarlo firmemente del pedúnculo caudal o la base de la cola y con la otra sostenerlo por debajo de la mandíbula o debajo del área de la aleta pélvica, teniendo especial cuidado con depredadores dentados como las barracudas, petos y wahoos entre otros.

Es muy importante tener mucho cuidado al manipular al pez y no introducir los dedos por ningún motivo en la apertura branquial como ya comentamos. Es por esto que quiero dejar muy claro la función de las branquias ya que la mayoría de los pescadores no tiene idea de lo delicadas que son.

Las branquias son el órgano respiratorio de los peces, a través de ellas realizan el intercambio de oxígeno (O2) y dióxido de carbono (CO2) entre el medio interno y el ambiente. Si las branquias son dañadas esto limita exponencialmente la capacidad de recuperación, igualmente aumenta el tiempo en que el ejemplar se pudiese recuperar haciéndolo presa fácil de cualquier depredador.

Si la captura no la podemos sostener con las manos la mejor opción es abrazarlos y evitar tallar o sobar al pez. La mayoría de los peces están cubiertos por una capa mucosa que los protege contra la penetración de hongos, agentes patógenos, bacterias y parásitos. Esta capa protectora es sumamente importante porque también protege a la piel de la abrasión producida por condiciones inadecuadas del agua, tales como salinidad, pH, temperatura y materiales disueltos en ella.

Como dato curioso, mucha gente pregunta cuánto tiempo aguanta un pez fuera del agua sin tener algún daño y muchos expertos opinan medio en broma y medio en serio, que al momento de sacar un pez fuera del agua, el pescador aguante la respiración al mismo tiempo, cuando ya no pueda más, ése será el momento de regresar el pez al agua sin daño alguno.

3 A la hora de soltarlo

Después de haber embarcado, quitar el anzuelo y sacar las fotografías pertinentes de nuestra captura, que lo ideal sería solo una o dos fotos para no perder tiempo vital, estamos listos para liberarla. No debemos dejar ir al pez inmediatamente, hay que oxigenar y estimular al ejemplar para que se pueda recuperar y alejarse nadando por sí mismo.

Esto se realiza sujetándolo una vez más por el pedúnculo caudal y dándole movimiento hacia adelante y hacia atrás en forma tranquila y pausada.

Muchas veces a la hora de estimular al pez es normal que le den espasmos, parecería que ya se recuperó, pero no debemos soltarlo hasta que empiece a recuperar el ritmo con la cola, poco a poco va a ir aumentando el ritmo  hasta que se vaya solo nadando.

La liberación de especies más grandes, como sábalos, túnidos y picudos es el mismo concepto pero de diferente forma. Por su mayor tamaño para poderlos oxigenar y estimular es necesario utilizar nuestra embarcación, agarrándolos de la mandíbula superior, en el caso de sábalos, o del pico en el caso de los picudos, poniendo el motor de la embarcación en avante (sin acelerar) permitiendo que el agua entre lentamente por la boca y pase a través de las agallas, simulando la forma natural de nadar del pez.

Mientras más grande sea el pez mayor tiempo se deberá de invertir en revivir al animal (oxigenándolo para aumentar sus posibilidades de supervivencia) o igual se puede cortar el leader lo más corto posible de la boca del animal dejando que el anzuelo se degrade y desintegre.

Es una sensación muy singular la que siente el pescador al liberar un  ejemplar que dió una gran pelea, mucho mayor que la sensación que se tiene después de haberlo subido a bordo y sacarnos una foto con él colgado en el muelle.

Más allá de todo reglamento, de toda ley y de toda ética, sabemos que liberar un pez es una decisión personal que mucha gente no comparte, yo lo veo como un concepto filosófico, que dignifica, porque no hay nada más noble que respetar la vida y más si se trata de la vida de un buen adversario.

domingo, 23 de agosto de 2015

Los colores en los señuelos



Por: Nicola Zingarelli
 ¿Y si el mundo fuese en blanco y negro?

Quizás para algunos peces el mundo realmente esté en blanco y negro y para otros a lo mejor tenga variaciones de color tal vez importantes. No obstante se trate de un tema de debate todavía abierto en la comunidad científica, al parecer, todavía no se ha logrado un consenso sobre su visión, si realmente distinguen los colores y sobre todo cuales son los que captan. Un argumento muy interesante para los pescadores que aquí intentaremos profundizar.


Sin querer entrar en el ámbito científico, que desde luego no me corresponde, recordaremos que la percepción visual en los peces así como en humanos y mamíferos aún en medida diferente, está en manos de las células cónicas y células bastón.

Las células cónicas son las que se encargan de distinguir los colores y las células bastón acumulan la luz. A toda lógica, un pez que pase la mayor parte de su vida cerca de la superficie tendrá más células cónicas y una mejor capacidad para distinguir los colores, mientras una especie bentónica o de gran fondo tendrá ojos con un número superior de células bastón. De hecho este último no necesita prácticamente para nada las células cónicas en cuanto los colores se van diluyendo poco a poco en la columna de agua.

La luz solar está formada por radiaciones de diferente longitud de onda que constituyen el espectro visible y estas radiaciones vienen a ser absorbidas, de forma distinta, por el agua del mar. Sabemos que las primeras a desaparecer serán las rojas y anaranjadas y las últimas las azules, por lo tanto tendremos peces que puedan distinguir cierto número de colores y otros que tendrán que apañarse con una vista bicromática e incluso monocromática, cediendo un puñado de células cónicas por unas bastones más sensibles a la luz y capaces de aprovechar hasta el más mísero rayo que pueda llegar a la profundidad en la que se estacionen.

Hay muchos y heterogéneos factores que influyen en la percepción visual de los peces pero de momento nos quedamos con este sencillo preámbulo, una base para ampliar el tema que vamos a tratar acto seguido: el color de los señuelos.

Una trama a menudo debatida en revistas, foros en internet, en los bares y entre pescadores y que difícilmente llega a poner a todos de acuerdo. Dudo mucho que exista una ciencia que con seguridad pueda ayudarnos a predecir el color ganador para cada ocasión. Al mismo tiempo tengo problemas en reconocer mi experiencia o la de los demás, como fuente de inspiración irrefutable para obtener más picadas pero tal vez debamos empezar por algo, una base donde fundar nuestras teorías. Pongamos manos a la obra y empecemos nuestra inmersión en este turbulento mar.

Un pequeño inciso. Me expongo al escarnio público afirmando mi “ingenuidad” en este argumento porque tengo el convencimiento, después de cuarenta años pescando, de no tener ninguna certeza para poder afirmar algo en modo contundente. Entonces les tocará leer muchos “podría ser”, “a lo mejor” o “quizás” y un sentimiento general de experimentación sin acabar, que es exactamente mi actitud sobre este espinoso tema. Arriesgándome a confundir y sorprender a los que leen este escrito anticipo que no estoy del todo seguro de “creer” en los colores de los señuelos.  Me explico mejor: por diferentes y probablemente equivocadas razones tengo cierto reparo en alegar que un jerkbait color sardina sea más eficaz de uno chartreuse. A parte de lo que haya podido experimentar personalmente, a menudo me he confrontado con excelentes pescadores igualmente torturados por mil dudas que me han expuesto teorías muy elaboradas que a veces encuentran una confirmación en la vida real, mientras otras se quedan en bonitas reflexiones cuyo valor final es bastante cercano a cero.

Donde todo el mundo converge es en el coctel de factores que se tienen en cuenta al momento de elegir el señuelo, que aparte raras excepciones, es el mismo para individuos que a lo mejor pescan a miles de kilómetros de distancia y en aguas imposibles de paragonar por diferencia en especies, temperatura o ambientes.

Volviendo entonces al jerkbait sardina y su homólogo chartreuse, la pregunta correcta debería de ser: “¿En estas condiciones de luz, con el agua de este color, el fondo tal y cuál y la presencia de este tipo de carnada... será más eficaz el jerkbait color sardina o chartreuse?”.  Si ahora nos ponemos a desmenuzar estos elementos y una vez separados los analizamos uno por uno, nos encontramos con una información más detallada que a lo mejor nos conducirá a diseñar un mapa más fácil de comprender.

La luz ambiente para nuestros expertos parece tener una relevancia capital al momento de elegir el señuelo y la regla que prácticamente todos unánimemente proponen se resuelve en una formula sencilla: alta luminosidad colores claros, luz escasa colores obscuros. Suena un poco como - “¡Yo Tarzán tu Jane! “ - pero aun siendo fácil de entender parece un contrasentido.

La idea es que todos los peces son muy sensibles al contraste más que a los colores, por lo tanto según las condiciones lumínicas habrá que buscar la mejor combinación entre el color del señuelo y el entorno en el que lo haremos trabajar. Al beneficiarse el pez pasto de colores que en su mayoría se confunden y se adaptan a las condiciones ambientales, ponerse a lanzar un señuelo naranja en aguas completamente transparentes bajo un sol brillante y con un fondo claro parece ser poco recomendable. En este caso lo que queremos evitar es crear demasiado contraste, con un cebo lo más natural posible para que atraiga los depredadores en lugar de asustarlos.

En una situación diametralmente opuesta, en otras palabras pescando de noche por ejemplo, con  peces que se van adaptando a la escasa luz y por consecuencia a la ausencia de colores y que han activado más células bastón que cónicas, tenemos que ofrecerles un cebo que puedan distinguir rápidamente sobre un fondo obscuro y que además puedan localizar con la ayuda de la línea lateral (elemento que analizaremos más adelante).

En este caso lo mejor es un señuelo muy obscuro que reduzca reflejos y transparencias y destaque contra el fondo del cielo apenas iluminado por la luna. Si hay mucha luna a lo mejor un señuelo más claro puede aprovechar algún reflejo y brindarnos alguna ventaja, sin embargo es muy importante tener el máximo cuidado porque el ojo del depredador, ya acostumbrado a la noche, podría captar un resplandor demasiado fuerte como una señal de peligro en lugar de un apetitoso bocado.

Además de colores claros y obscuros tenemos los fluorescentes, que curiosamente no pertenecen al diseño de madre naturaleza y que en determinadas condiciones funcionan muy bien.

Al parecer estos fantasiosos colores se ven potenciados por los rayos ultravioleta, que aún sin ser visible al hombre lo son para los peces. Estos rayos tienen mayor efecto en los días nublados por lo tanto, podría tener sentido utilizar señuelos fluorescentes justamente en estas situaciones, aprovechando su extrema  visibilidad inclusive desde largas distancias, siempre y cuando nuestro propósito sea el de forzar el contraste. Entonces el contraste, o la ausencia del mismo, se convierten en factores fundamentales a tener en cuenta al momento de seleccionar nuestros señuelos de manera adecuada. 

Recuerdo que pescando en la bahía de Cork en Irlanda con las lubinas que no querían abrir la boca, tomé la decisión de poner un T-Jerk color chartreuse, seguro de que iba a triunfar que en aquella agua más bien verdosa y con la marea que corría a la velocidad del rayo. Los peces necesitaban aprovechar al máximo su instinto para ver y sentir la carnada que venía arrastrada por la corriente y un color natural o un señuelo sin sonajeros hubiesen pasado desapercibido en el remolino de sedimentos.

Un amigo que pescaba conmigo con equipo de fly también tenía sus problemas para conectar con los bichos y al poner un streamer color chartreuse empezó a enganchar aquellas lubinas que hasta poco antes parecían ausentes.

Otro detalle que me hace rumiar, es la coloración de muchos artificiales que se usan en Australia para la pesca del Barramundi; unos señuelos pintados de pura fantasía donde rojo, naranja, rosa, amarillo y negro se combinan en rayas más dignas de una cebra bajo los efectos del LSD que de un señuelo de pesca.

Sin embargo existe una razón muy concreta para que estos señuelos sean tan poco miméticos: el Barramundi se pesca a menudo en las turbias aguas de los ríos y de los estuarios sobre todo cuando la marea baja rápidamente.

En esas circunstancias es necesario hacerse escuchar además de ver, por lo tanto hay que tener en cuenta los señuelos con paletas acentuadas que producen movimientos que emiten muchas vibraciones, los señuelos sonajeros que hacen su parte de ruido y los colores vivos que se encargan de crear contraste y visibilidad para que el depredador pueda localizar su presa entre fango y sedimentos a la deriva. Una técnica que posiblemente tenga la misma eficacia con su primo, el robalo, que acecha a sus presas entre las raíces de manglar de ríos verdosos y con escasa visibilidad.

Curiosamente, para los pescadores tropicales que lanzan poppers en aguas cristalinas del Índico o del Caribe, resulta que los colores más eficaces son los más llamativos. Abundan señuelos rosa, naranja, amarillos y con colores fluorescentes y la única razón que se me ocurre para explicar este caso tan especial es que la mayoría del pez pasto es también multicolor y además, al tratarse de depredadores muy territoriales y muy cabreados con el mundo, atacan el señuelo más que por hambre, para quitarse al intruso de en medio y reconquistar la paz en su feudo de coral.

Dicho esto también me gustaría matizar que en zonas con abundante presión de pesca los colores chillones pierden efectividad así como los señuelos muy grandes, y un planteamiento más “finesse” probablemente sería el más acertado.

La presencia de una especie determinada de pez pasto puede ser un elemento muy importante. Si volvemos por un instante a lo que apuntábamos antes sobre la pesca tropical, el color “fusilier”  por ejemplo, reproduce los colores de aquellos entrañables pececitos amarillos y azules, un manjar para los grandes depredadores del arrecife.

Por razones parecidas el color “sardina” es mítico y seguramente el más solicitado, se trata del pez más desgraciado de todos los mares comido prácticamente por todo el mundo y al jugar un papel tan decisivo en la dieta de los depredadores no puede faltar en nuestra caja. ¿Sin embargo hay alguien que pueda explicar como el rosa o el chartreuse, ilustres ausente en el diseño de la  madre naturaleza, puedan llegar a levantar tanto entusiasmo entre la población mundial de peces? ...

Volvemos entonces a entrar en un túnel del que es difícil salir con dignidad sin tener que inventarse historias que no se digieren ni con el bicarbonato. Mejor quedarnos satisfechos con lo que hemos podido compartir hasta este momento, dejando que unas pocas dudas sigan manteniendo viva nuestra pasión y nos brinden agradables sorpresas. 

Linea lateral.

 Un poco más arriba hemos escrito sobre la línea lateral, un sistema de captación de sonidos de baja frecuencia que ayuda al pez a moverse en su hábitat y detectar la presencia de enemigos o comida.

Esta especie de radar puede captar un ruido a 7 u 8 metros de distancia, y se hace muy preciso cuando la fuente se encuentra a menos de dos metros de distancia. La línea lateral colabora con los ojos y  es una herramienta indispensable para animales que se mueven en aguas turbias o muy movidas, normalmente equipados con una línea más desarrollada de los vecinos de aguas claras y tranquilas.

Es oportuno tenerla en consideración porque podría ser ella la que detecta nuestro señuelo y desencadene la picada antes que el pez pueda conectar con la vista y distinguir forma y color del artificial.

Conclusión.

Personalmente intento practicar la regla del mimetismo, dicho de otra manera, evitar que un intruso pintado como un marciano con sarampión esté nadando en un bando de robalos que se partan de la risa al verlo.

Colores claros o naturales con agua y cielo claro, y tonos que se van adaptando a las condiciones atmosféricas,  intentando acoplarse a ellas en lugar de alterarlas. Si me encuentro casteando sobre un fondo de arena buscaré colores tenues, últimamente estoy agotando las reservas de un artificial marca Molix, el “piper color Black/Gold” que parece embrujar depredadores de todo tipo en los bajos cubiertos de limo y arena.

Pescando al “ jigging” en un mar azul, con aguas claras y el sol que te abrasa la piel, siempre  buscaré el jig más delgado, blanco, sardina o rosa clarito como los Daiwa Speed Jig.

Sin embargo con el cielo encapotado  y el monzón que hace bailar el barco como una hoja seca, es factible que vaya a buscar un metal más gordito, con mayor superficie y de color obscuro, hasta negro si me queda alguno.

Es importante ser conscientes que no siempre tendremos a nuestra disposición el color perfecto, aquel con el cual nuestro amigo nos está metiendo una paliza de campeonato. Si nos falta ese en concreto tendremos uno parecido o a lo mejor no es el señuelo el que está sacando más peces, sino la manera en que nuestro amigo está trabajando el jig, el grosor de la línea que lleva, el leader de fluorocarbono o la caña que usa, que en esa ocasión le brinda cierta ventaja.

Este escrito no quiere dejar zancado el asunto de los colores de los señuelos, sería muy presuntuoso por mi parte creerlo, suma y sigue, a la espera de que corra más tinta y más especulaciones vayan aclarando puntos todavía obscuros. Yo por mi parte no dejaré de seguir experimentando y espero poder acumular experiencias interesantes para compartir con los lectores de Troleo.

jueves, 6 de agosto de 2015

Atún de aleta amarilla. El atún tropical más famoso y deseado del mundo


Atun-aleta-amarilla1

Atun-aleta-amarilla1
Texto: Roberto Ferrario.
Fotografías: Roberto Ferrario, IGFA, Olsen Damon, Alex Valdez, Josh Temple y Extremecoast.
Traducción: Gema Sustaeta.

Desde aguas templadas a tropicales, estos preciosos y poderosos peces dan a la palabra “atún” una excitación añadida. El atún de aleta amarilla es una especie tropical que, por suerte para los pescadores, es muy prolífico en muchas aguas templadas.

Estos fabulosos peces, están muy bien considerados en todos sus tamaños y en todos los lugares donde se pescan. Por lo general las capturas tienen lugar desde embarcaciones de consola central, en particular durante las horas de oscuridad, predominan las capturas con equipo pesado y all tackle.
Distribución geográfica
Los atunes de aleta amarilla se dan por todo el mundo en aguas tropicales y subtropicales, entre las latitudes 40ºN y 35ºS, excepto en el mar Mediterráneo.
El aleta amarilla es un objetivo de pesca deportiva en muchas áreas; se pesca en Baja California Sur, México y Hawai, así como a lo largo de toda la costa sudeste de los Estados Unidos, incluido el golfo de México. Otros lugares buenos son la costa este de África, las islas Seychelles, isla Mauricio y la costa oeste de América Central (Panamá, Costa Rica).
El atún de aleta amarilla es un pez muy migratorio; en el océano Pacífico, sin embargo, hay poca evidencia de su migración norte-sur o este-oeste. Esto sugiere un cambio genético relativamente pequeño entre el este, centro y oeste del océano Pacífico y quizá del desarrollo de subespecies.

Atun-aleta-amarilla2

Atun-aleta-amarilla2
Se trata de un pez oceánico y epipelágico, que vive por encima y por debajo de la termoclina; se encuentra generalmente en los 100 metros superiores de la columna de agua

Características y hábitos
El cuerpo es azul metalizado oscuro o verdoso por arriba, mientras que el vientre y la parte inferior de los flancos son blanco-plateados con franjas discontinuas transversales. Quizá su rasgo más inconfundible sea una franja de color amarillo dorado o azul iridiscente que recorre prácticamente todo su cuerpo. La segunda aleta dorsal, la aleta anal y las pínulas son amarillo brillante con los bordes negros. El pez más grande del que se tiene constancia tenía una longitud de 280 centímetros en total y un peso de 400 kilogramos.
El récord all tackle reconocido por la IGFA es de 388 libras y 8 onzas (176,4 kilogramos). Los atunes de aleta amarilla forman grandes cardúmenes. Su tendencia a agruparse con especímenes del mismo tamaño es mucho más fuerte que la tendencia a juntarse con otros ejemplares de la misma especie. A menudo nadan en bancos mezclados con skipjack, bigeye, y otras clases de túnidos. En la parte este del océano Pacífico, los aleta amarilla más grandes frecuentemente se unen en bancos con delfines. Tal asociación con los delfines no se ha observado en el resto del Pacífico, el Índico o el Atlántico.
Los bancos de aleta amarilla habitualmente se encuentran bajo objetos que están a la deriva tales como tablas de madera, cordajes viejos, botes o mamíferos marinos muertos. Hay muchas hipótesis sobre los motivos por los que se colocan bajo estos objetos, es posible que sean atraídos para alimentarse de presas más pequeñas que están buscando alimento bajo la estructura.
Los objetos flotantes proporcionan sombra y refugio. Podrían utilizarlos también como lugar donde depositar sus huevos o como “estación de servicio” donde se eliminan los parásitos unos a otros. También podría ser que viese el objeto simplemente como un lugar de reunión. Sea como fuere parece buscar de forma indiscriminada estos objetos.

Atun-aleta-amarilla3
Atun-aleta-amarilla3
Los atunes de aleta amarilla que se alejan de la superficie no suelen estar en bancos, tienden a dispersarse. Quizá hay menos beneficios de permanecer juntos en esos casos, ya que hay menos predadores y pocas razones para tratar de obtener comida a profundidad

Presión de pesca comercial
Estos túnidos son un objetivo muy popular en la pesca comercial. En los Estados Unidos sus capturas han crecido a casi un 45 por ciento de las capturas de atunes. En la superficie, se pescan principalmente usando la red de cerco y de enmalle. Con el sistema de la cortina, primero se rodea un banco con una red muy grande, el fondo de la red se cierra, se tira de ella para subirla al barco y las capturas se sacan de la red reabriendo el fondo de la misma una vez que ésta se encuentra fuera del agua.
Este método está orientado a “mantener a salvo a los delfines” según la legislación pesquera del atún. A finales de 1950, los pescadores del este tropical del océano Pacífico empezaron a explotar la tendencia que tenía el atún de aleta amarilla a juntarse con delfines. Cuando los delfines eran llevados a la superficie, los pescadores los rodeaban con sus redes de cerco con la esperanza de que los atunes se reuniesen con estos justo bajo la superficie.
Al principio, hacían un pequeño esfuerzo para liberar a los delfines, que no tenían ningún valor comercial. Los delfines terminaban quedándose enredados en las redes y morían ahogados. Cientos de miles de delfines fueron asesinados cada año por este método. La industria pesquera actual con sede en Estados Unidos y otras naciones, de acuerdo con los intereses conservacionistas y de los consumidores, está ahora trabajando para reducir o eliminar las capturas de delfines.
Las pesquerías también tienen como objetivo al aleta amarilla, con base principalmente fuera de Japón, Corea y Taiwán. Mientras que éstas operan por todo el mundo, la mayoría de las capturas de atunes de aguas profundas se realizan al oeste del Pacífico. En muchas regiones, especialmente en las islas del océano Pacífico, el atún de aleta amarilla todavía se pesca con anzuelo y sedal.
Pescando atunes de aleta amarilla
Donde quiera que se encuentren, los yellowfin responden bien tanto a los peces vivos como a los muertos, ya sean enteros o en trozos, como cebo o carnada. Los mejores resultados los obtienen los pescadores que preparan bien sus cebos y no se limitan simplemente a poner el cebo y a quedarse dormido esperando a que pique alguno. Los cebos se deben lanzar con cierta regularidad y los cebos vivos deben de estar activos. Si no pica ninguno en un tiempo razonable o si nada muy lentamente, el cebo vivo debe de ser reemplazado. Es increíble la rapidez con la que un cebo es enganchado cuando se hunde justo después de ser lanzado, en particular si esto coincide con unos cuantos trozos. Los grandes ejemplares que nadan con seguridad, alimentándose y dominando su medio ambiente, tienen una vista increíble.

miércoles, 5 de agosto de 2015

La pesca desde kayak en el mar



Publicado por: jmsanchez  21/01/2015 en Pesca desde embarcación, Pesca en el Mar

Recomendaciones de interés para pescar desde kayak en el mar
Pesca-desde-kayak
Autor: Antonio Pradillo Carrasco

La práctica de la pesca desde kayak en el mar no es en absoluto descabellada, y prueba de ello es el aumento espectacular de las ventas de estos elementos en los últimos años, gran parte destinadas a su uso en la pesca deportiva; pero antes de lanzarnos con un kayak al mar debemos tener claras unas cuántas recomendaciones que no conviene olvidar

Intenta ser visto
Como norma general, recomiendo encarecidamente el uso de kayaks de colores extremadamente vistosos. Una piragua es muy baja y poco visible en la lejanía para las embarcaciones a motor. En ese sentido, es también aconsejable llevar un silbato o una bocina de aire comprimido muy a mano.

Póntelo, pónselo
El chaleco salvavidas es de uso forzoso. Cierto es que en caso de vuelco el mejor salvavidas es el propio kayak (en autovaciables), pero el chaleco nos puede salvar la vida si caemos por un desmayo repentino, manteniendo nuestra cabeza fuera del agua. En caso de vuelco nunca debe abandonarse la piragua.

Mejor no dejar cabos sueltos
Todo lo imprescindible debe estar bien atadito al kayak (en especial el remo), pero hemos de prestar atención a las marañas de cuerdas. Cabos sí, pero los justos.

Con la espalda no se juega
Si hemos de caminar por la playa hasta el agua con la piragua a cuestas, vale la pena adquirir un carrito diseñado para esas situaciones. A la hora de cargarla a la baca del coche, entre dos no hay problema. Si lo debe hacer uno mismo, lo mejor es levantar el kayak de un extremo y ponérselo en la espalda, como un caparazón, para apoyar la punta en la baca y deslizarlo hacia delante, o bien poner una toalla en el alerón del coche, levantar el kayak de un extremo, apoyarlo en el coche, y levantar empujando del otro extremo para que se deslice sobre la baca.

No se tapa el agujero
En las piraguas autovaciables, en caso de entrada de agua por una ola, rápidamente se desagua por ahí, salvo que lo hayamos tapado…

Luces de emergencia
Si pescamos por la tarde no está de más llevar una luz homologada o al menos una linterna estanca y algunos luminosos grandes por si se nos hiciera tarde. En principio, la navegación nocturna de un objeto complemento de baño no está permitida por razones de seguridad.
En caso de vuelco el mejor salvavidas es el propio kayak (en autovaciables), pero el chaleco nos puede salvar la vida si caemos por un desmayo repentino

Dos mejor que uno
Pescar en compañía es lo más recomendable, por lo que pudiera pasar, ya que podemos obtener ayuda inmediata.

Vestimenta adecuada
Lo más recomendable es el uso de trajes isotérmicos transpirables que nos protejan del frío.

Decir dónde vamos
Indicar a familiares o amigos dónde vamos y la hora estimada de regreso.

Mejor comunicados
Obligado es el uso de algún medio de comunicación, quizá el teléfono móvil es el más práctico y extendido, eso sí, bien guardado en una bolsita de plástico con un poco de aire o corcho para evitar posibles salpicaduras y la inmersión.

Atención al tiempo
El pescador debe conocer perfectamente algunas nociones sobre climatología, debiendo planificar su salida del mar en distintas condiciones, pudiendo buscar espigones o pequeños puertos donde las condiciones de salida sean favorables. El viento y el mar pueden cambiar bruscamente, por lo que debemos prestar atención a las condiciones de viento más peligrosas de nuestra costa.

Zonas prohibidas
No se puede circular sin permiso por muchos de nuestros grandes puertos comerciales.

Cabos largos
Si nos anclamos, el cabo debe dejarse largo, más aún si realizamos un anclaje doble, ya que ante un cabo corto podría alguna ola desmesurada darnos algún susto, pasándonos por encima.

Tijeras, fórceps o alicatillos
Siempre debemos llevar a mano unas tijeras, mejor aún si son tipo fórceps y el sistema de corte permite incluso cortar anzuelos o ancoretas, por lo que pudiera pasar…

Protección total
Protégete del sol… y de los anzuelos. Es mejor pescar vestido, especialmente si practicamos spinning con señuelos pesados. También es recomendable el uso de las polarizadas.

sábado, 2 de mayo de 2015

Pesca recreacional es buena para la salud



El reporte de investigación realizado por una organización australiana, ha revelado que la pesca recreacional provee múltiples beneficios para la salud de las personas que la practican.
Esta Investigación de la Corporación de Desarrollo y Pesquerías de Australia, ha mostrado que la pesca recreativa entrega múltiples beneficios sociales a la población, ya que mejora la salud física y mental de las personas con un énfasis particular al permitir estados de relajación, bajando o dismuyendo el “estrés”. El reporte completo puede leerse ingresando en el sitio http://www.frdc.com.au

...A pescar.!

jueves, 16 de abril de 2015

TÁCTICAS DE PESCA PARA PAVONES (TUCUNARE)


Resultado de imagen para tucunare

Los Tucunarés forman parejas y siempre están juntos entre troncos, barrancos, o piedras, al acecho de una presa que invada su territorio. Son esos ambientes que abrigan a los grandes Tucunarés. Con la experiencia de los guías de pesca, usted tendrá mucha facilidad para encontrar a estos gigantes.
Habitualmente forman cardúmenes que atacan con frenesí a otros cardúmenes de pequeños peces. Cuando se encuentre ante una situación como esa, procure lanzar su señuelo lo más rápido posible sobre los Tucunarés y el ataque será seguro. El ataque de los cardúmenes de Tucunarés es muy rápido y en instantes desaparecen; y cuando están atacando, ni el ruido del motor los asusta.
Son altamente competitivos. Al sentir que están fisgados, inician una bella lucha alternando saltos ornamentales con fuerte tensión de la línea, lo que proporciona una sensación inexplicable.
Estimado pescador, no crea que embarcar un Tucunaré se resume a recoger la línea; es un ejercicio de paciencia, autocontrol y dominio de la técnica. ¡Esta será una pelea de maestros!.
No siempre el ataque de un Tucunaré culmina en una fisgada; muchas veces atacan para expulsar al invasor de su territorio. Pero si insiste, un nuevo lanzamiento hacia el mismo lugar resultará en un bello ataque y otra fantástica lucha.
No subestime la fuerza del Tucunaré. Cuando es fisgado, su primera reacción es correr y resguardarse detrás de troncos y de piedras. Este es el momento en cual el pescador debe explotar al máximo su equipamiento y usar todos sus conocimientos para conducir al pez a una zona abierta y evitar así perder el trofeo. En este momento el empleo de fuerza puede llevar a la rotura de la línea; el control de los frenos del carretel es muy importante para distribuir la presión de forma homogénea en todo el conjunto (caña, línea, carretel y anzuelo). Para una mayor resistencia de la caña y de la línea, lo ideal es que el ángulo formado entre la punta de la caña y la cintura del pescador sea siempre mayor a los 45°.
A pesar de que muchos científicos afirman que los peces no diferencian los colores, los señuelos con mejor resultado en el Río Negro son los de color amarillo, verde y rojo. Los señuelos de colores más brillantes son más productivos en condiciones de poca luz.
Los señuelos de superficie son los más utilizados, ya que proporcionan bellos ataques, forzando al pez a saltar del agua; sin embargo ese tipo de señuelo tiene sus limitaciones; su productividad puede disminuir con el pasar de las horas y con el aumento de la temperatura. En esas condiciones, los señuelos de media agua pasan a ser una buena opción. En el caso de aguas más oscuras, los señuelos con sonido resultan muy productivos.
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Fuente: Revista Troleo

miércoles, 15 de abril de 2015

Trucha

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Las truchas son peces de la subfamilia Salmoninae, dentro de la familia de los salmónidos; el nombre se usa específicamente para peces de tres géneros de dicha subfamilia: Salmo, que incluye las especies del Atlántico,Oncorhynchus, que incluye las especies del Pacífico, y Salvelinus.
Características

Las truchas se encuentran normalmente en aguas frías y limpias de ríos y lagos distribuidos a lo largo de Norteamérica, el norte de Asia y Europa. Varias especies de trucha fueron introducidas en el siglo XIX en la Patagonia. También han sido introducidas en Australia y Nueva Zelanda, además de los Andes venezolanos, Ecuador y Perú, por pescadores aficionados, desplazando a los peces autóctonos.

Las aletas de las truchas carecen de espinas, y todas las especies tienen una pequeña aleta adiposa en el lomo, cerca de la cola. Las poblaciones aisladas presentan diferencias morfológicas. Sin embargo, muchos de estos grupos no muestran divergencias genéticas significativas, por lo que los ictiólogos los consideran como simplesvariedades de un número de especies mucho menor. La trucha del oeste de los Estados Unidos es un buen ejemplo de esto. La trucha Brook o marrón, la aurora y la extinta trucha plateada tienen características físicas y de coloración que permiten distinguirlas fácilmente; el análisis genético muestra, sin embargo, que se trata de una única especie:Salvelinus fontinalis.
Hábitat[editar]

La mayoría de las truchas sólo se encuentran en agua dulce, pero unas pocas, como la cabeza de acero (o steelhead, en inglés) (Oncorhynchus mykiss) —que es la misma especie que la trucha arcoíris— pasan su vida adulta en el océano y vuelven, para desovar, al río donde nacieron. Este fenómeno recibe el nombre de reproducción anádromay se observa también en el salmón, así como en la trucha común europea (Salmo trutta), algunas de cuyas poblaciones pasan parte de su vida en el mar, volviendo al río a desovar. A estas últimas se les denomina Salmo trutta morfo trutta (reo es su nombre común en España), mientras que a las poblaciones que pasan íntegramente su vida en el río se las conoce como Salmo trutta morfo fario (o trucha común).
Alimentación[editar]

Las truchas generalmente se alimentan de invertebrados blandos como las lombrices, o de insectos y crustáceos, aunque las especies más grandes de trucha, como la marrón o café, depredan sobre otros peces.
Pesca deportiva
Pesca de la trucha. Pintura de George Luks (1867–1933). Museo de Delaware enWilmington.

Las truchas tienen el cuerpo lleno de espinas, pero su carne es muy sabrosa. Además, luchan tenazmente cuando se las pesca con caña, por lo que son muy cotizadas para la pesca deportiva. Por su popularidad son criadas a menudo en piscifactorías y posteriormente reintroducidas en ríos, lagos y pantanos, para su pesca.

Los principales métodos de captura involucran el uso de mosca o cucharilla, así como la lombriz de tierra y otros señuelos artificiales. Hay otros cebos muy apreciados por las truchas, como las larvas, aunque en España está especialmente prohibido en ríos trucheros el uso de larvas de animales, con sanciones económicas importantes. También existen limitaciones en el cupo de truchas capturadas, variable en función de su hábitat, de si han sido repobladas o son autóctonas y del tipo de coto. En pantanos o cotos repoblados específicamente para el uso deportivo, el cupo es mayor y lo marca el propio coto. En aguas libres el cupo es bastante menor. Hay una medida mínima del pez para su captura, de obligado cumplimiento, para evitar la muerte de animales inmaduros.

En Venezuela, la temporada de pesca se inicia el 16 de marzo y culmina el 30 de septiembre, previa obtención del permiso de pesca deportiva expedido por el Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierra, Instituto Nacional de la Pesca y Acuicultura, considerándose el tamaño mínimo de captura de 25 cm.


Especies

Entre las especies de truchas más importantes se encuentran: la trucha marrón (Salmo trutta), también llamada en España “trucha común” por ser la autóctona del país, latrucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss), la trucha dorada (Oncorhynchus aguabonita), la trucha degollada “Lahontan” (Oncorhynchus clarkii henshawi) y la trucha degollada “Bonneville” (Oncorhynchus clarkii clarkii). La siguiente es una lista más amplia de géneros y especies de truchas:
Salmo, los salmones y truchas del Atlántico y del “Viejo Mundo”; son peces marinos y de agua dulce.
Oncorhynchus, los salmones y truchas del Pacífico; son peces marinos y de agua dulce.
Salmo trutta, la trucha común, trucha marrón o reo; es la trucha más común de la familia de los salmónidos.
Oncorhynchus mykiss, la trucha arcoíris; es un pez eurihalino (de agua dulce y de mar).
Salvelinus fontinalis, la trucha fontinalis o trucha de arroyo; es originaria de Norteamérica.
Salvelinus alpinus, la trucha alpina o trucha ártica; es un pez anádromo.
Salmo platycephalus, la trucha de Turquía; es un pez de agua dulce.
Salmo cettii, la trucha del mar Tirreno; es un pez de agua dulce (distribuido por las cuencas hidrográficas de los ríos cercanos al mar Tirreno).
Salmo marmoratus, la trucha marmorata o trucha de mármol; es un pez eurihalino (de agua dulce y de mar).
Salmo letnica, la trucha de Ohrid; es un pez que se encuentra en la República de Macedonia y Albania.
Salmo trutta fario, la trucha fario; es un pez eurihalino (de agua dulce y de mar).
Salmo obtusirostris, la trucha adriática; es un pez de agua dulce.
Salmo ischchan, la trucha del lago Sevan; es un pez de agua dulce.
Acantholingua ohridana, la trucha albanesa; es un pez eurihalino (de agua dulce y de mar), y la única especie del género Acantholingua.
Usos culinarios

La trucha es el menos graso de los pescados azules (con sólo un 3% de grasa) y contiene ácidos grasos omega 3.
En la cocina española la trucha se consume, fresca, a la plancha, “a la Navarra”, ahumada y al horno; y en conserva puede encontrarse como trucha en escabeche.
En la cocina venezolana (principalmente en la zona andina) la trucha se considera plato típico y presenta diversas variables en su preparación.
En el Perú la trucha es también muy apreciada. Su carne forma parte de los platos típicos de la zona andina. Y en la costa su alto consumo obedece fundamentalmente a la introducción hecha a través de las denominadas “piscigranjas” o criaderos. Se consume escabechada o la plancha e, incluso, ha sido utilizada para la preparación del popular cebiche.


Fuente: Wikipedia la enciclopedia libre