Go Fish

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martes, 14 de abril de 2015

El robalo


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Por: Gustavo Silva

El robalo es una de las especies consideradas por muchos pescadores deportivos como una de las mejores presas. Por sus características podemos encontrarle en diversos ambientes, tanto de agua dulce como de agua salada ya que durante su desarrollo entra en los ríos y puede ser localizado en aguas adentro a varios kilómetros de distancia de la costa.

En el Caribe Mexicano es común encontrarle en las zonas costeras y esteros desde la parte norte del Estado de Quintana Roo y hasta la zona que colinda con el vecino país de Belice. Se le puede encontrar desde el norte, en isla Holbox, en los esteros de la Bahía de la Asunción, Nichupté, Chacmuchuc, hasta el sur en la zona de Xcalak… en general en estuarios costeros de todo el Estado de Quintana Roo.

Para el resto de la República Mexicana, lo podemos encontrar en las zonas costeras, esteros y estuarios del Golfo de México, desde Tamaulipas, hasta Yucatán, en todo el litoral pasando por Veracruz, Tabasco y Campeche. No es una especie de aguas profundas por lo que es posible encontrarle en lugares donde la profundidad va hasta los 20 metros.

En nuestro país, básicamente se le llama Robalo, o Robalo Blanco pero siendo una especie que se puede encontrar en varios países, recibe muchos nombres y en varios idiomas: “Snook”, “Common Snook”, o incluso “Thin Snook” en inglés, Brochet de Mer en Francés, Camorin o Camurin en portuguese, le llaman Pike en algunas islas del caribe como Trinidad y Tobago, Haití, “Loubine” enla Guyana francesa, “Snoekoe” en las antillas.

Algunos datos científicos y Morfología:

Esta especie puede llegar a medir 1.24 metros de largo y el registro de peso máximo hasta ahora es de 24.3 kilogramos. La longevidad de esta especie se calcula hasta de 21 años para las hembras y 16 para los machos, por lo que su desarrollo es relativamente rápido, pudiendo crecer unos 24 centímetros desde su estado larvario hasta la forma adulta en un año. 

Algunos estudios realizados para esta especie definen que no existen diferencias físicas entre hembras y machos y para el pescador deportivo es prácticamente imposible determinar el sexo de éste pez; la especie en sí es hermafrodita y el macho cambiará de sexo si las condiciones lo requieren, para asegurar la reproducción.

Unicamente se reproduce en agua salada, ya que los machos expulsan el esperma y solo en agua salada se activa, por lo que las larvas y crías nacerán y se desarrollarán en las zonas costeras para después trasladarse hacia aguas interiores y remontar hacia los esteros y estuarios donde crecerán hasta su etapa reproductiva para posteriormente regresar al mar y reiniciar el ciclo reproductivo.
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De la pesca deportiva:

Para pescar Robalos podemos seguir algunos consejos, si estamos en zonas de manglar y en donde haya canales entre el mangle, podemos castear o lanzar hacia puntas y entradas en el mangle, ya que acostumbra acercarse a la orilla o en el mangle buscando comida. 

Cuando nos movemos en el estero podemos trolear un par de señuelos, es muy posible pescar buenos Robalos troleando. Debemos buscar zonas donde haya protección como árboles hundidos, ramas o la orilla del manglar. Cuando vemos un cardumen de Robalos y ellos nos ven, se pueden alejar, pero debemos intentar de nueva cuenta en ese lugar, ya que acostumbran regresar y permanecer en un sitio más o menos delimitado.

En las playas, podemos buscar zonas en las que haya rocas o escolleras cerca.

El equipo para pescar robalos:

Para su pesca no se requieren de equipos sofisticados, lo más recomendable es el uso de cañas, carretes y señuelos para agua salada y se realiza con equipos ligeros (Inshore Light Tackle) y con equipo de mosca.

El uso de una caña de 6 pies a 7 pies será el más adecuado y se recomienda el uso de una buena línea de monofilamento o multifilamento (de 8 a 17 lbs), y el uso de líderes de fluorocarbono o monofilamento de un mayor libraje (de entre 25 y 50 lbs). El uso de líderes metálicos y destorcedores solo se recomienda cuando sabemos que hay especies como la Barracuda que pueden trozar nuestras líneas.

Los carretes de spinning, (bobina fija) para líneas de 10, 12, 14 lbs serán adecuados, de preferencia con freno frontal, que nos permitan almacenar unas 150 yardas de línea de monofilamento de nylon. El uso de carretes de casting también es funcional, y en realidad es posible utilizas carretes de casting específicos para agua salada, desde los Ambassadeur de Abu García, hasta los nuevos carretes de éste tipo de Daiwa o Shimano. Actualmente hay líneas de marcas específicas para la pesca inshore en agua salada; Daiwa, Shimano, Abu García, Penn, y prácticamente todas las marcas tienen ya algunos modelos para éstas aplicaciones.

Lo único que no recomiendo para esta pesca, es el uso de carretes SpinCast, pues ya en dos ocasiones he visto que un buen Robalo, se lleva toda la línea de un par de carretes de éste tipo, ya que sus frenos no pueden ser calibrados adecuadamente.

El Robalo es un pez voraz que se alimenta de peces, cangrejos, camarones y en general de pequeños animales, así que esta gran variedad de alimento hace que para pescarles con señuelos haya muchas opciones. Se pueden pescar con señuelos de superficie, señuelos de paleta y profundidad, señuelos de media agua, jigs de pelo, señuelos de goma que asemejen cangrejos, camarones y con mosca.

Prácticamente cualquier marca tiene señuelos específicos para usarse en agua salada y de los diferentes tipos debemos buscar aquellos que son los más productivos en la zona donde pretendemos pescar. Es curioso, pero el color o el tono del señuelo influyen pues hemos estado en lugares en donde solo con un determinado color se tiene éxito y ese mismo color en otro lugar no funciona.

La pesca del Robalo es para muchos de nosotros una de las que nos puede brindar una buena convivencia y traernos satisfacciones como pescadores deportivos.

Fuente: Revista Troleo

lunes, 13 de abril de 2015

PESCANDO CON POPPERS


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Por: Rolando Córdoba
Resulta siempre de los primeros señuelos que se lanzan al agua apenas llegamos a la zona de pesca para “tantear el ambiente”. 

Su trabajo en la superficie evita pérdida por enganches en el fondo y se asegura que por estar menos visible en comparación con los que trabajan sumergidos, tiene más ataques fallidos que otros señuelos; sin embargo, es el señuelo que atrae a casi cualquier especie y que merece toda nuestra atención desde el momento que cae al agua provocando los ataques más estruendosos y violentos, logrando conmocionar al pescador más ecuánime. 

Aunque trabaja sobre el espejo de agua ello no quita que algunos diseños ofrezcan la posibilidad de hundirlo de vez en cuando aplicando jalones secos de la punta de la caña hacia abajo, logrando arrastrar burbujas de aire en su recorrido para tratar de salir de nuevo a la superficie. También sumergirse violentamente produce efectos de sonidos mayores que pueden ser detectados a grandes distancias delatando su presencia. Estas burbujas cuando son tocadas por los rayos del sol formarán un juego muy atractivo de destellos y movimientos que atraerá la atención de cualquier cazador que ande cerca; efecto que se suma también cuando pescamos en la costa recobrando a alta velocidad y el popper logra sumergirse o atravesar la cresta de las olas, donde la mayoría de las veces los pescadores de “surf” u orilla logran sus preciados trofeos.

Las mejores horas para usar un popper son al amanecer y el atardecer, cuando el sol incide en los laterales del señuelo y la luz que destella en los costados es vista desde abajo. También resulta muy oportuna su pesca al mediodía, cuando el sol está en lo más alto y se proyecta su silueta hacia el fondo a contraluz, nadando como un pez solitario en la superficie. Una oportunidad que se debe aprovechar si nos encontramos en aguas tranquilas y el sol está sobre el horizonte o la luna de noche brillando con fuerza, es lanzar justo encima de la estela reflejada en el agua y tratar de recobrar el popper sobre los reflejos que quedan sobre la superficie; es un modo de trabajo muy provechoso que puede darnos buenas sorpresas. Su rastro será más visible en aguas tranquilas y el ruido que produce al chocar con el agua, muchas veces es apoyado con uno o varios balines internos generando un sonido de frecuencia baja con cada movimiento de recobro, muy positivo para que el popper acentúe su presencia y logre castearse más lejos. 

En los esteros, ríos y flats. 

Cuando usamos tamaños medianos o chicos, tratamos de emular el sonido de los pequeños peces cazando insectos o alevines que se encuentran en la superficie y las orillas de aguas bajas donde confían que los grandes depredadores no pueden llegar y el sonido... pop, pop, pop -seco y corto resulta de lanzarse con la boca abierta sobre las pequeñas víctimas. En estos casos y tratando de simular este comportamiento podemos hacer un recobro más lento, con pausas más largas, incluso dejando el popper sin mover por algunos segundos para darle con calma un jaloncito con la punta de la caña, pequeño, suave y seco que provoque uno o dos “pop”, enérgicos y secos; este modo de trabajarlo se vuelve más efectivo cuando usamos los modelos que traen contrapeso interno como balines o cuentas, localizados en la parte posterior del lure, permitiendo que se hunda de atrás durante y cuando se detiene el recobro, también los balines al chocar entre sí aunque de forma leve, emitan sonidos que son captados por los depredadores. 

El hecho que la parte posterior se sumerja por el peso mientras se recobra posibilita que el anzuelo triple trasero, casi siempre adornado con plumas blancas y listoncitos de material refractivo como (cristal flash) emule la colita de un pequeño pez que nada con cierta dificultad muy cerca en la superficie. Los mejores ataques casi siempre van a suceder en este momento cuando el señuelo se detenga y la colita haya quedado sumergida a la vista de los depredadores, ondulando suavemente por el movimiento de la corriente. 

Al acercarnos a los esteros, canales o bocanas siempre tratamos de encontrar nuestra presa en el mayor caudal de agua, sin detenernos a pensar que muchas veces no es el único lugar donde puede estar y para ello, hacer uso de la corriente del agua y el viento puede ayudarnos a encontrar puntos, donde el depredador puede andar también al acecho. Una de las variantes posibles es dejar caer el popper y en vez de recobrarlo de inmediato, abrimos el arco del carrete (spinning) o liberamos el spool (bait casting) para dejar que salga la línea y la corriente de agua lo arrastre hasta situarlo en puntos de la orilla que por la distancia o algún obstáculo en el aire como cables, ramales etc nos fuera imposible llegar.

Debemos aprovechar mientras el señuelo sea arrastrado para dar uno o dos jalones fuertes a mitad de camino, como los peces débiles que luchan contra las fuerzas del agua, oportunidad que tampoco un buen oportunista va a dejar pasar. 

Tratar de localizar a los depredadores en las orillas obedece a que muchas veces en los esteros existen recodos, estructuras en la superficie, piedras, saltos de agua o pequeños remolinos consecuencia de algún saliente, donde pueden refugiarse pequeños alevines donde algún depredador pueda estar acechando cerca y hasta allí, si tenemos cuidado y paciencia, podemos hacer llegar de manera silenciosa nuestro artificial y hacer nuestro trabajo incluso, con la ventaja de que el depredador por la distancia que nos separa, difícilmente note nuestra presencia. 

Otra buena estrategia en canales o rías no muy anchas, resulta situarnos a castear con el viento en la espalda y lanzar lo más cercano a la orilla contraria. En ocasiones algún animal de talla mayor puede estar esperando que los pequeños se acerquen por la comida que la corriente de aire arrastra por la superficie hacia pequeños recodos en la orilla, como insectos muertos, larvas, restos de frutos o desperdicios que sirven como alimento a los más pequeños. 

También en los manglares debemos tener en cuenta esos pequeños islotes donde según la época, comienzan a anidar las aves marinas. Siempre existe la posibilidad que podamos encontrar buenos sábalos esperando algún resto de comida que dejan caer los pichones o las mismas crías recién nacidas que por descuido caen al agua para convertirse en presa fácil de este depredador, por lo que en esa situación un recobro enérgico de vez en cuando, que emule al pichón tratando de no ahogarse puede resultar muy efectivo. En estos casos debemos tener cuidado porque al igual que el sábalo, los lagartos pequeños utilizan la misma técnica de acecho sobre todo en aguas bajas, donde les resulta fácil apostarse y esperar ocultos en el fondo.

Cuando vamos por robalos a los esteros, sobre todo de noche, nada nos predice mejor la jornada y el uso del popper que acercarnos al agua y ubicar en diversos puntos el sonido inconfundible del rey del estero comiendo en la superficie; casi siempre bordeando la corriente, en lugares medio apartados donde emboscan a su presa. En ese tipo de ambiente más cerrado y tranquilo, el pargo al igual que el robalo, son especies que gustan mucho de este lure, de hecho con popper es con el que más capturas casteando he logrado de robalos, jureles y últimamente de sábalos, sobre todo cuando hemos estado de visita en los esteros y manglares de Río Lagartos y Campeche. 

Si desconocemos el lugar y no contamos con guías, debemos considerar que podemos lanzar el popper y sentir como lo atacan de inmediato; muy común por ejemplo en la barracuda, el pargo y el jurel; mientras con otras especies sucede todo lo contrario, que por caerles muy cerca pueden asustarse como casi siempre sucede con la nerviosa palometa o el robalo por lo que si no estamos entrenados y ante la duda, es mejor detenernos aunque sea unos minutos para intentar leer lo que suceda en el espejo de agua tratando de localizar pequeñas ondulaciones, las puntas expuestas de las aletas dorsales, rastros de burbujas que nos delaten la presencia de cualquier depredador cercano y si sospechamos de ello, nada mejor que lanzar lejos, fuera de su alcance y que sea el movimiento de recobro quien les alerte de la presencia del artificial para llamar desde lejos su atención. Si contamos con buenos guías de seguro propondrán acercarnos a determinados puntos en silencio, empujándonos con varas sin el ruido del motor. Si ello sucede, les recomiendo dejarse llevar por las orientaciones que el guía va dando, a fin de cuentas, es su terreno y su labor y les aseguro por experiencia propia que siempre resulta un buen ahorro de tiempo, mejores jornadas y una buena dosis de aprendizaje.

Dependiendo del diseño, algunos poppers como los Skitter Pop (Rapala) los Mag Popper, Hydro Tiger, 3D (Yo-zuri) los famosos Popa Dog (Mirrolure) por mencionar algunos, permiten manejarlos también con la técnica de “caminar el perrito”, ventaja que podemos aprovechar para provocar a cualquiera que se deje tentar por el inconfundible rastro de zig-zag que va quedando en la superficie, sobre todo desde el fondo donde muchas veces espera el pargo para salir de su cueva y en centésimas de segundos abalanzarse sobre el señuelo. Es una pesca que en esteros, rías y bocanas podemos disfrutar mejor con cañas medias de 6, 6,6 ó 7 pies para garantizar mejor la acción, línea de preferencia monofilamento que no tiende a hundirse y de libraje no mayor a 10-12 libras, amarrando el popper con algún nudo de lazo (loop) como el Rapala o Mirrolure para posibilitar un mejor movimiento y sin más partes metálicas para no sumar peso en su desempeño. 

En las orillas de playa, escolleras y a bordo. 

No hay dudas que si usamos popper de mayor tamaño y peso, podremos lanzar más lejos y a la vez tentar animales de mayor talla sobre todo en espacios abiertos. Su recobro en las playas y costas depende en mucho de las especies que tentativamente estamos buscando y por supuesto de las condiciones del mar en ese momento. Es un señuelo que atrae a casi cualquier especie dependiendo más que todo, de la velocidad de recobro y el ruido que logren al escupir el agua con la cavidad frontal, de hecho pocos poppers de agua salada traen “flash” o adornos en el triple trasero, ya que mayormente el movimiento de la superficie no permite que sea vista la parte posterior del popper desde lejos si se hunde, por lo que su eficacia se basa más en la velocidad de recobro y el ruido que provoca en la superfice. Hay especies que en la misma orilla como el jurel pequeño, la palometa, el pargo, la cabrilla, la cojinuda, el robalo y el tzo-tzin (lady fish o macabí) garantizan buenas capturas tanto con recobros continuos, como con recobros pausados; aunque hay quien opina que nunca debemos mantener el mismo ritmo y menos si el agua se presenta más fría que lo normal. 

En nuestro pasado viaje a Mahahual, si unos señuelos se lucieron fueron los poppers y paseantes de 1 oz, lanzándolos desde una escollera en Punta Piedra con cañas de surf. Los ataques de cacanés, cojinudas y jureles en todos los casos fueron con el lure en movimiento, por lo que la posibilidad de trabajarlo de forma estática y aprovechar mejor el disfraz de la colita así como los recobros más lentos y espaciados deben ser para ambientes como esteros, pozas, pequeños canales, bocanas y rías. El mar es evidentemente más dinámico; aunque ello no quita que en un amanecer de aguas tranquilas, podamos lucirnos poniendo a prueba nuestro instinto contra instinto y disfrutar del reto. Sobre todo en la mañana también buenas barracudas nos han alegrado la jornada desde la orilla de la playa aunque a veces atacan con tanta voracidad que llegan hasta la línea cortándola de manera estrepitosa. Siempre he dicho –y respeto lo que cada cual asuma- que prefiero tener más ataques aunque exista la posibilidad de perder el señuelo por un corte de línea; que tener menos ataques por la presencia de un leader de metal y por ello y porque el lure no se mueve igual, con los poppers prefiero siempre usar puro leader de mono o fluoro con nudo de gaza o loop, aunque ello atente contra la rapidez que nos propicia el uso de seguros metálicos en los cambios de señuelo; les aseguro que vale la pena y mucho. 

La captura de enormes ejemplares desde la orilla con cañas de 10-12 pies con popper de 1 a 4 oz requiere de buen esfuerzo; carretes de recobro rápido, capacidad de línea y varas largas como sucede en Baja California, Colima, Puerto Vallarta, Tamaulipas y Veracruz, cuando un número cada vez mayor de “surfcasters” se disputan las olas para traer a tierra enormes gallos, jureles, sierras, pargos, robalos y agujones que hacen las delicias de este tipo de pesca y que en nuestro país está teniendo mucha aceptación gracias a los reportes y reseñas de los pescadores de cañas largas. Grandes poppers como los jet de Willianson o los Yo-zuri Surface Bull de 3.5 oz, muchas veces son trabajados con efecto jumping, brincando sobre el espejo de agua para tentar enormes depredadores que salen en impresionantes carreras paralelas a la orilla para atacar estos señuelos. 

Recientemente se ha puesto de moda buscando un mayor reto y en ausencia muchas veces de capturas más grandes, de una variante de este tipo de pesca de playa, con varas largas y ligeras usadas para salmón y carpa en otros países y que llamamos “salmoneras”. Son varas para lanzar entre ¼ y 1 una onza de peso de un largo de entre 8 y 10 pies que permiten lanzar señuelos ligeros mucho más lejos que con las cañas cortas. Para estas varas también existe una gran cantidad de poppers que en rangos de ½ y 1 oz (3/4 me han resultado ideales) se comportan muy bien en los lances por su forma aerodinámica y prueba de ello es que a pocos días del cierre de este número visitamos Campeche de nuevo con nuestros buenos amigos de Tarpon Town y a bordo de una de sus embarcaciones Manuel (director de Troleo) usando una “salmonera” de 9 pies ( “Catana” de Shimano) con un popper pequeño logró que un enorme agujón lo atacara con tanta voracidad que se tragó el señuelo completo, voracidad que le costó ser sacrificado y con una buena cirugía extraer un pequeño popper Excalibur, que para ser su estreno, se extrajo bastante maltratado por los filosos dientes de este voraz cazador. 

En esa misma salida con Juan, uno de los guías y amigos de Tarpon Town nos enseñó como arreglan los popper pequeños que usan para sábalos con un arreglo de anzuelo sencillo (en realidad una mosca) para que sean más efectivos porque “con triples es más difícil enganchar sábalo” –me comentaba este experimentado pescador, que cada vez que habla vale la pena escuchar... y aprender. 

Por lo estruendosos que resultan algunos ataques, sobre todo de animales grandes en ambientes abiertos, se dice en tono de broma que la pesca con popper no es una pesca para cardiacos. Son ataques para los que incluso hay que prepararse un poco, sobre todo cuando se capturan animales que propician asaltos bastante violentos. 

La tendencia a propiciar el “hook set” cuando apenas ataca el pez, es una reacción difícil de controlar; y sin darnos cuenta si no ha mordido el señuelo o peor, si lo mordió y abre la boca: podemos extraerlo y perder el intento de captura. El hook set con el popper es como... más retardado, hay que dar cierto tiempo... fracciones de segundos quizás, no es exactamente cuando vemos el ataque. Es un período muy corto donde hay que saber detectar el jalón... -convencerse que lo tenemos- que el mismo pez nos jale para entonces: clavar y comenzar la pelea. 

No hay duda que sabiendo trabajar estos señuelos podemos garantizar una buena jornada, sobre todo por lo versátiles que resultan y la cantidad de especies que siempre se lanzarán con furia contra uno de estos lures y que además podemos usar en casi cualquier ambiente de pesca con muchas variantes de trabajo y cada una, tan efectiva como la otra. 

Un amigo que pesca en kayak en los cayos de Florida usa para castear varios modelos de popper con línea de 12 lbs. Pero cuando se acerca al bajo en aguas de 4 a 5 piés, usa un popper de marca Tsunami, grande y viejo que tiene sin anzuelos amarrando en la argolla trasera, un líder de fluorocarbono de 40 lbs por unos 50 cm y con un anzuelo 3/0 y una de las llamadas sardinas españolas (más grandes) que le ha funcionado usando el popper como llamador y para que traiga a media agua la carnada, logrando buenas capturas de robalos, pargos y “pintadas” (como se le llama allá a la corvina pinta). 

Se sabe de lugares como Australia y la costa norte de Nueva Zelanda que la pesca con popper en determinadas costas es catalogada como deporte extremo; donde se logran desde embarcación impresionantes capturas de jureles gigantes demandando un buen esfuerzo de pescadores que se dedican a esta actividad. También en nuestras costas durante la noche, buenos ejemplares de pargos y jureles grandes se dejan tentar por el sonido de una buena “boca” como la del Lazer Eye Magnun de Off Shore como reseñamos en estas páginas en números anteriores. La pesca nocturna del jurel con popper sobre todo embarcado y cerca de la orilla, es una práctica llena de adrenalina y que se disfruta mucho en las costas de Veracruz y Cancún por citar algunos buenos destinos para ello. Se trata de animales casi siempre de buenas tallas que logran mucha conmoción en la superficie y que dependiendo de la luna y la zona, muchas veces se capturan con muy poca visibilidad o ninguna, propiciando grandes peleas en la quietud de la noche, cuando un ataque fulminante rompe el espejo de agua. 

Un señuelo que se disfruta mucho; que permite usarlo de muchas maneras y que siempre aporta su cuota de emoción con cualquier especie, que de seguro no va a faltar en nuestra próxima salida de pesca y que sin duda: vamos a agradecer.

Fuente: Revista Troleo

domingo, 12 de abril de 2015

CAZA EN ALTAMAR SEGUNDA PARTE



Por: Marko Alcaraz Ley

ACCIONES:

Ojos abiertos, trabajo en equipo. 
La caza de altamar es un trabajo de equipo. Es una gran ventaja que todos los pares de ojos a bordo estén bien alertas y sabiendo lo que se está buscando; es importante involucrar a todos a bordo en el juego, para hacerlos partícipes de la acción. No olvides explicarles los signos (aves marinas, delfines o ballenas, troncos u objetos flotantes, líneas de basura, etc.) que deben buscar, además, alguien que mira al horizonte es menos propenso a marearse. Pueden repartirse o designar la dirección en la que cada quien vigilará. De esta forma se descubren muchos más signos que solo al andar. Todos buscando y por lo menos uno bien atento vigilando las cañas, carnadas o señuelos. 

Un buen spread. 
Es curioso, pero muchos pescadores, al ver que no obtienen capturas, en lugar de voltear a buscar signos favorables en el horizonte, van a buscar dentro de su caja de pesca otro señuelo con más suerte para reemplazar al desafortunado lure que cargará con la responsabilidad del fracaso. Definitivamente que lo mejor es buscar hasta obtener un spread (conjunto de señuelos o carnadas que se trolean con cierta organización, distribución o lógica) confiable. Es imperativo lograr mediante experimentación o consejo, un spread con un patrón de búsqueda en el que confiemos, para poder prestar nuestra atención a lo primero: cazar.

Un spread de búsqueda debe incluir lures de por lo menos tres tamaños, con los mayores troleados más cerca de la embarcación. Si de carnadas hablamos, estas deben incluir tamaños y acciones, no necesariamente especies. Un spread de señuelos simétricos como los Pakula Lures siempre son una ventaja, pues son fantásticamente generalistas y resisten de forma excelente distintas condiciones de troleo. Es un desperdicio de atención, tiempo y energía el tener que realizar ajustes en el spread de lures tipo “slant” (de inclinación) tanto en velocidad como en ángulos de troleo o distancias cada vez que el bote cambie en dirección respecto a las olas o al viento que nos cause un cambio en la acción de los lures. Es la ventaja de un sistema de pesca integral, sabes que tu trabajo es encontrar-cazar a los peces, sabes que una vez que los encuentres, tus lures harán su trabajo. 

Caza en grupo. 
Los lobos son más eficientes que los tigres. Si varios ojos ven más que solo uno a bordo de un bote, varios botes ven y encuentran más que uno solo en el mar. Sé sociable y procura buenas relaciones con otros equipos, siempre sé honesto y comparte tus hallazgos con equipos o personas que sabes harán buen uso de ellos, siempre da; la generosidad siempre regresa con creces. Forma un equipo de equipos, estandaricen su información en los electrónicos: millas náuticas y no terrestres, grados fahrenheit o centígrados, norte magnético o real, grados minutos y segundos o grados y minutos con decimales, canal de comunicación, y hasta claves.
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Si alguien ajeno al grupo te solicita información, tal vez resérvate algunos detalles, pero nunca te niegues y jamás des pistas falsas. En torneos es otra cosa, el que tu actúes correctamente no significa que otros lo harán, no creas en todo lo que escuches en el VHF y confía solo en la información de tu grupo y sé celoso de ella. 

Una vez localizada una buena zona de pesca, toda la información respecto a detalles como la velocidad de troleo, colores y tamaños de lures, carnadas, acciones etc., tiene gran valor por lo que una vez más, si ambos equipos tienen estandarizados sus sistemas de pesca, podrán comparar manzanas con manzanas. El sistema de pesca Pakula va más allá en este sentido al identificar por nombre a cada modelo de lure y color, se vuelve una especie de lenguaje en la que puedes comparar los resultados no solo de cada lure, si no de cada lure más color y posición en el spread en la que lo troleas. Las experiencias compartidas tienen más valor y sentido si dos o más equipos usan el mismo sistema, más aún si esas experiencias se comparten entre miles de equipos alrededor del mundo. 

ELECTRONICOS Y TECNOLOGIA:

Terrafin, Buoyweather, etc. 
Los servicios de cartas electrónicas que muestran condiciones oceanológicas como la temperatura de la superficie del agua, los niveles de clorofila etc. son de gran ayuda para definir una estrategia inicial, pero una vez en el lugar, debemos abrir nuestros sentidos. Aprender a identificar toda la información que constituye una carta de termografía es básico, todo un tema a tratar. 

Igualmente los servicios de pronósticos del viento y oleaje son excelentes; de nada sirve saber que en cierto lugar existen buenas condiciones de pesca si se presentarán condiciones de mar o viento adversas. Muchas veces, si no es que siempre, es la mar y el viento quienes definen nuestra estrategia de caza. 

Termómetros.
Disponer de un termómetro bien calibrado, como parte de uno de los electrónicos a bordo es simplemente imprescindible.

El identificar corrientes, y masas de agua con la temperatura idónea es fundamental para cazar en altamar. No disponer de uno es una gran desventaja.

Piloto automatico y chart plotter. 
Un buen piloto automático permite prestar toda la atención a otras cosas más importantes como cazar y también es más cómodo. Algunos permiten programar cursos preestablecidos como en zigzag, o en parrilla, muy útiles para la acción de búsqueda y exploración. Un chart plotter te permite observar tu recorrido explorado, regresar a cierto lugar o zona. Si encuentras una zona fructífera, ajusta el plotter a una o dos millas cuadradas y procede a explorar la zona, muchas veces no es necesario salir de ahí durante la sesión de pesca. 

CONCLUSIONES. 

Un buen cazador toma sus decisiones basado en el razonamiento e interpretación de los signos que sus sentidos perciben, son dones que se van afinando con la experiencia. Debe ser firme con lo que ha interpretado y al mismo tiempo flexible para afinar y cambiar de opinión a tiempo. También debe ser buen vendedor de ideas. 

Los peces en mar abierto se encuentran concentrados en ciertas zonas, a veces muy pequeñas, si logras encontrarlos, no sigas adelante pensando que si aquí está bien, más adelante va a estar mejor, eso solo te sacará de la zona adecuada. 

Una bitácora personal no es mala idea, es sorprendente lo que uno olvida o mal interpreta por confundir momentos o situaciones similares que revolotean en la memoria, muchas veces un pequeño detalle hace la diferencia, si no registramos nuestra experiencia, puede que nuestra mala memoria juegue en nuestra contra. También es divertido leer lo vivido. 

Hay abuelo, ¿porqué no escribiste todo lo que viste y viviste? ¡Lo que daría ahora por ver un momento a través de tus ojos!...

Fuente: Revista Troleo

sábado, 11 de abril de 2015

CAZA EN ALTAMAR PRIMERA PARTE


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Por: Marko Alacaraz Ley
La pesca de grandes pelágicos se desarrolla mayormente en altamar y en zonas litorales de gran fondo colindantes a ella. 
Si de pesca hablamos, se entiende por “altamar” o “aguas oceánicas” a aquellas localizadas fuera de la plataforma continental. 
Si comparáramos el ecosistema superficial de altamar con algún ecosistema terrestre, quizá el que mas se le asemejaría fuera un desierto. La relación de biomasa por metro cúbico de agua es bajísima, de hecho sus aguas azules llevan ese nombre por los niveles tan bajos de clorofila disuelta en ellas, la que por cierto está contenida en el fitoplancton que a su vez es la base de la cadena alimenticia. 

Todo esto es necesario conocer, solo para entender que allá afuera hay espacios amplísimos casi vacíos… mucha agua y muy, muy pocos peces.
La habilidad de encontrar esos pocos peces en una zona tan vasta, es un arte más cercano a la caza que a la pesca. 

Así como un buen cazador acecha a su presa se prepara y dispara, un cazador de altamar la busca, localiza y después pesca; ofrecer la carnada o señuelo adecuado en el lugar y momento adecuados equivale a apuntar y disparar. Si un pescador solo se interna en el mar a la buena de Dios y su único procedimiento es trolear sus señuelos o carnadas mientras bebe cerveza, es como si fuera de cacería y disparara sin apuntar.

Los cazadores de altamar más exitosos poseen la habilidad de tomar decisiones basadas en el razonamiento de las situaciones, la interpretación de los signos que sus sentidos perciben del medio marino y la aplicación inteligente de la tecnología, pues su presa además de esquiva es invisible la mayor de las veces. 

Encontrar una zona propicia para pescar es el primer paso para tener la oportunidad de ofrecer nuestras carnadas y señuelos, es obvio que no pescarás nada si troleas tus señuelos en donde no hay nada que pescar. Al encontrar los peces, un buen cazador potencializa las oportunidades de lograr hacerlos morder, para retenerlos pelearlos y al final cobrarlos. 

SIGNOS

Son eventos del medio ambiente, algunos muy sutiles, otros más que evidentes que nos brindan información muy valiosa, tenemos que estar siempre muy atentos para percibirlos. 

Aves Marinas.-
Las aves marinas son los ojos del pescador. Cada especie tiene comportamiento y costumbres particulares que podemos interpretar para obtener buena información, esta interpretación puede tener bases científicas o empíricas.
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Las Tijeretas; rabihorcados o fragatas; Son muy valorados pues poseen una curiosa forma de simbiosis con los picudos. Suelen seguirlos por millas esperando la oportunidad de comer los peces atarantados por los ataques de marlins y velas o sus despojos. Observar a una tijereta volando a media altura en patrones circulares puede significar un picudo bajo ella. Si vuela muy alto y en zigzag, está buscando peces igual que nosotros, es conveniente seguirla o buscar en esa dirección y no de donde viene pues allá es obvio que no encontró nada. Ver a una tijereta caer en picada sobre determinado punto nos revela el punto de un comerío, verla revolotear a ras del agua y compitiendo con otras significa que hemos encontrado un buen lugar para pescar. Ver más de una tijereta haciendo lo mismo potencializa el asunto. Es curioso como las tijeretas persiguen y vigilan a los picudos, no pocas veces he visto tijeretas sobrevolando en círculos a los marlins ya prendidos del otro lado de la línea.

Pájaro Bobo de Pecho blanco.- Son excelentes pescadoras y poseen una vista muy aguda. Se trasladan en grupos y vuelan directo a donde está su comida y donde está su comida está nuestra pesca. Se alimentan de pequeños peces y calamares realizando espectaculares clavados desde grandes alturas con el propósito de hundirse y atacar los bancos de carnada desde abajo. Son madrugadoras, por lo que si vez a un grupo de ellas que va en cierta dirección y al poco rato vez otro grupo yendo a donde mismo, puede ser buena idea seguirlos, solo hay que tener cuidado pues puede que vayan hacia una zona de pesca muy lejana y fuera de nuestro alcance. Suelen formar “pajaradas” de cientos de individuos.
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Pájaro Bobo de pecho pardo.- Son un dolor de cabeza, pues pueden seguirte por millas dando cuenta de tus preciosas carnadas y señuelos, lo peor es que también dañan leaderes y líneas con sus picotazos y enredos, muchas veces su blanco son los snaps swivels lo que nos obliga a revisar la línea constantemente. El tener un escuadrón de ellos sobre de ti es desesperante, también es signo de que en esa zona la carnada está escasa, además de pensar en ahuyentarlos, tenemos que pensar en cazar en otra zona mas productiva. Existen varios métodos para deshacerse de ellos, y puesto que la escopeta no es una opción al ser especies protegidas, una resortera puede servir, aunque son más eficientes para descargar nuestra frustración que para ahuyentarlos. Andy, un viejo pescador americano y compañero de mi gran amigo Miguel Berra nos enseño de niños varios trucos para alejarlos, uno de ellos era levantar las carnadas y esconderlas de su vista, detener la lancha y tirar al agua varias piezas de pan (de los sándwiches), posteriormente alejarse de ahí y mucho mas adelante volver a tender las líneas; la verdad fue hace mucho tiempo y no recuerdo bien su funcionaba o no, lo que si no olvido es que con Andy pasábamos hambre. (solo un chascarrillo para recordarte con estima mi buen Andy). Otro método mucho mejor para la panza pero nada bueno para la memoria de nuestras progenitoras es regalarles estos latosos pájaros a otro bote. Simplemente identificas una lancha en las inmediaciones que esté troleado lento (o sea que esté pescando con carnadas) e inocentemente trazas un rumbo convergente a ella, una vez que veas que tus pájaros comienzan sus ataques a sus carnadas, discretamente levantas líneas y te alejas inmediatamente de ahí sin voltear hacia atrás… también es conveniente apagar el VHF por un rato.

Petreles blancos; son unas pequeñas avecillas de color blanco, del tamaño de una paloma pero con las alitas mas largas y picudas, de un volar muy bajo, zigzagueante y nervioso; pescan realizando rápidos y superficiales clavados, como si temieran algo en el agua (les sobran motivos) no forman grupos muy numerosos. A estas aves se les relaciona con los atunes. No es necesario tener una pajarada muy grande de ellos para sentirse nervioso, a veces debajo de dos o tres de ellos se hacen buenas pescas. 


Cualquiera que sea el caso, evita cruzar una pajarada por el centro, echarás a perder todo el trabajo que hicieron los predadores al haber acorralado la carnada contra la superficie, mejor pesca en la periferia. Si la pajarada se mueve rápido, identifica el rumbo que sigue y afánate en la zona delante de ellos. Si en verdad va rápido, intenta con un spread muy largo que te permita aumentar la velocidad, compacto para aumentar las posibilidades de dobletes y con señuelos de cabeza simétrica para disminuir enredos, cuida tus vueltas. Al llegar a la pajarada no la rodees, eso solo hará que tus lures del lado del giro pierdan velocidad y dejen de trabajar bien, por lo mismo darás al traste con cualquier efecto de contraste intentado con un buen spread de señuelos y en el momento menos indicado; es mucho mas efectivo realizar pasadas y mas adelante girar en redondo en patrones de “8” o de trébol. 


Mamíferos marinos.- 
Los delfines, toninas, ballenas etc. suelen ser signo de que estamos es una zona prometedora, tan simple como pensar que si en el área hay comida para alimentarlos a ellos, igual la habrá para alimentar a nuestras presas. Mis preferidos son los delfines tornillo o spinners, pues giran en al aire al saltar. También los identificas porque tienen su aleta dorsal con su curva hacia delante por lo que algunos los llaman delfines de aleta volteada. Estos delfines suelen formar grupos enormes y acompañar a los bancos de atún. A veces el cardumen se mueve delante de los delfines y a veces atrás de ellos, hay quien sabe identificar cuando sucede cada cosa; yo lo que te puedo recomendar es que si se mueven rápido primero des una pasada al cardumen por delante, continúa y gira mas adelante, para cuando regreses podrás trabajar la parte de atrás del grupo de delfines; si lo haces al revés para cuando regreses después del giro, no los podrás alcanzar sin hacer variar la velocidad, cosa que por cierto es muy perjudicial para la causa, por alguna razón los cambios en la velocidad de troleo ahuyentan a los peces. Los delfines suelen golpear la superficie del agua con sus colas, popularmente se cree que lo hacen para asustar a los peces y hacerlos que hagan bolas en las que ellos comen mas fácil. 

Líneas de basura.-
Las corrientes oceánicas arrastran objetos flotantes de todo tipo; para trabajar eficientemente una línea de basura, primero debemos identificar el sentido de la corriente, esto puedes hacerlo obteniendo el diferencial de las velocidades SOG y TS de tu GPS o bien simplemente observar los pececillos debajo de los objetos y ver de que lado están, siempre estarán atrás de ellos en el sentido de la corriente. Es importante esto porque es mucho mejor pescar a favor de la corriente. No todas las líneas de basura o mejor dicho de objetos flotantes son buenas; las mejores son las que llevan objetos viejos, los identificas porque están cubiertos de balanos y escaramojo, signo de que vienen de muy lejos y de que esa corriente es larga y constante. Las no tan buenas son las que incluyen ramas verdes o lirios verdes. Las corrientes a veces son muy discretas y no son muy anchas y es fácil cruzarlas sin observarlas por lo que siempre tenemos que estar atentos. En otras ocasiones son más amplias y con ramales, lo mejor está en el centro de la corriente que identificas pues en ella están los objetos más grandes. 

Objetos flotantes.-
Pueden estar en el centro de una corriente o simplemente en el medio del mar y son como un regalo del cielo para un pescador salado. Son como oasis en un desierto, atraen y retienen a los peces, grandes y pequeños. Dentro mas grande es el objeto, mas es la atracción, aunque a veces hasta debajo de un coco puedes encontrar a un gran marlin. Es importante no chotear o escandalizar el lugar, para evitar ahuyentar a nuestras presas, lo mejor para pescar en las inmediaciones a muy baja velocidad o al garete y la carnada viva (o en su defecto fresca) es la elección. No es necesario que estés literalmente a su costado, de hecho no te le acerques mucho por lo antes comentado. Debajo de esos objetos puedes encontrar dorados, tiburones, velas, marlins, pargos, medregales, garlopas, atunes… etc. pasando por todo tipo de pececillos y calamares. Puedes incluso obtener tu carnada viva ahí mismo, con unos sabikis o pequeños jigs. A veces lo bueno está a varios metros debajo del objeto, bajar una carnada con plomo o un buen jig es siempre buena idea. Hay ocasiones que en cierto punto en el mar se obtienen capturas tras capturas, y es gracias al plotter que sabemos que en un justo lugar en donde aparentemente no hay nada, hay excelente pesca, esto puede significar la presencia de un objeto flotando a media agua. Por si las moscas, siempre que tengas un strike o captura ciega (sin observar ningún signo aparente) procura regresar sobre tus pasos y repetir una segunda o tercera pasada. 

Medusas.-
En altamar en ocasiones nos topamos con bancos enormes de medusas, por alguna razón en ciertos momentos se multiplican y se mueven con las corrientes. Definitivamente que son perjudiciales para la pesca, sal lo antes posible de esas aguas. Las medusas siempre nadan con sus copos enfrentando la corriente lo que nos ayuda a identificar la dirección de ella; traza un rumbo perpendicular a ella para escapar de esa corriente venenosa. Desconozco sus nombres científicos pero las peores tienen el copo del tamaño de un limón con tentáculos verdosos del largo de agujetas.

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Fuente: Revista Troleo

viernes, 10 de abril de 2015

Aprendiendo a pescar azules. SEGUNDA PARTE

Por: Marko Alcaraz
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Nivel 4. La Pelea. (1-1-1-1-0)
El pez ha detenido su carrera y lo sientes firme al otro extremo de la línea, lo que sigue ahora es hacer una evaluación rápida de la situación y reaccionar en consecuencia. 

De hecho durante toda la acción de troleo, te debiste haber preparado para este punto, o sea que previo a todo, debes designar un área o lugar para colocar el resto de las cañas ahora en desuso, mantener el área libre de señuelos, anzuelos, hieleras y demás estorbos, algunos de ellos hasta peligrosos. También previamente debes haber dejado a la mano, el arnés y la pancera y éstos ya ajustados a la talla del pescador, también deben estar a la mano los guantes, el “bill´s rope”, la macana y por seguridad también un cuchillo filoso, en un lugar designado y seguro. Todo esto es trabajo previo; también es necesario hacer repasos mentales de las acciones a llevar a cabo y por quién, esto es importante discutirlo entre el equipo previamente.

Por favor lee de nuevo el párrafo anterior y ahora imagínate la escena en la que durante la carrera y maniobras iniciales todo el ajuar es literalmente levantado y tirado sobre la cubierta: anzuelos en el piso, cañas, leaderes y lures por todos lados, cervezas en el suelo, alguien buscando el arnés y los guantes en los cajones; el pescador con una mano recobrando línea y con la otra ajustándose la pancera, todos alegando, nadie decidiendo y solo el marlin actuando… el coctel perfecto para el desastre. 

Mide tus capacidades pensando desde el principio en este punto, me refiero al número de cañas a usar en la acción de troleo, en verdad no tiene caso trolear con tantas cañas más teasers, si a bordo no tienes las manos capaces y suficientes para retirarlas oportunamente, ten en cuenta que todas las demás se convierten en un estorbo un segundo después de que el animal muerde, solo perderás oportunidades. Te vuelves más eficiente cuando pescas solo con las cañas que puedes controlar. 

Cuando el animal detiene su carrera, todos los asuntos logísticos antes descritos ya deben estar resueltos, para permitir que nuestros ojos estén atentos para apreciar e interpretar todos los signos que la mar y el animal nos permitan y nuestra mente concentrada en preveer las situaciones y adelantarse en las acciones. Si tu mente solo trabaja en acción-reacción siempre irás un paso atrás. 

Al momento de la pelea son necesarias cuatro funciones a bordo: La caña, el timón, el leader y el gancho o en su caso el bill´s rope. 

Un equipo de pescadores estándar está formado por alguien atendiendo cada una de ellas; a medida que se gana experiencia un elemento podrá realizar y controlar más de una función hasta llegar al controvertido non plus ultra de este deporte, llamado “Solo Fishing”. 

Lo normal es que en momentos cruciales cada elemento tome la función de su “especialidad” pero es imprescindible que cada uno conozca y domine las tres restantes para poder pensar en rotaciones por distintas causas, exceptuando al de la caña en el caso de torneos o récords. Es muy práctico que cada función sea asignada previamente para evitar confusiones pero sobre todo para asegurar que alguien estará asignado a la caña lo que lo obliga a estar bien a la mano y pendiente de atender la caña que suene sin distraerse en otra cosa que no sea en asegurar una respuesta inmediata. Por supuesto que cada bote tiene sus propias reglas y que es muy común que cada pescador atienda a “su caña” pero ese sistema es muy inferior en eficiencia. 

Si hay 4 cañas a bordo y 4 pescadores, lo que yo les recomiendo es que mejor se organicen para que de forma alternada en tiempo se vayan rotando en la asignación de atender la caña que suene, por ejemplo cada una o dos horas y así automáticamente también se asigna quién retirará las cañas de babor, quién las de estribor, quién a los mandos etc.

Es perjudicial el tener más de una voz de mando, peor aún con opiniones encontradas. Solo uno debe decidir y los demás lo deben seguir sin discutir, este suele ser o bien el de los mandos o bien el de la caña, cualquiera, pero el que tenga más experiencia. Como en muchas cosas en la vida, en esta pesca la peor decisión es no tomar ninguna o tomarla a destiempo. 

Regresando a la pelea… todo lo anterior nos ayudó a lograr tener en el extremo de la línea a un bello marlin que justamente ha detenido su carrera. Las acciones por tomar son cruciales para lograr cobrar un azul de peso promedio 100 kgs en no más de 30-40 minutos; según la mar lo permita. 

Debemos entender que el marlin ha detenido su carrera porque su reserva inicial de energía se ha visto disminuída, es el momento justo para iniciar nuestro ataque. El azul que tenemos en la línea quizá jamás ha visto a un bote, en ese punto con seguridad no sabe qué lo ha herido, aún no relaciona al bote con su dolor; es vital lograr que lo haga lo antes posible para obligarlo a volver a correr sobre su cuerpo cansado, obligarlo a que transforme su vida en lucha, sin darle tregua.


Si al momento en el que él detiene su carrera nosotros apenas comenzamos a recoger el tiradero, a organizarnos en quién va a hacer qué, en ofrecerle una cerveza al agotado pescador, etc. lo único que estamos haciendo es permitir al animal que recobre el aliento para cuando comencemos a recobrar línea, ya estará recuperado y comenzaremos de cero.

La recuperación de la línea puede hacerse a pura caña, aplicando el bombeo o ayudándose con el bote, o ambas; lo importante es recuperar línea cuando el animal lo permita y dejarlo correr cuando así lo demande. Mientras tengas línea de reserva, el que el animal saque línea es en su contra y no en la nuestra, déjalo correr, eso es lo que lo hará “tronar”. Solo hay de dos sopas, el animal sacando línea o nosotros recuperándola; si te permites caer en el error de terminar siguiéndolo en paralelo, en donde “ni él ni tú”, lo estás dejando descansar y comienzas de cero. 

Ten cuidado de medir bien al animal, no te confíes de aquellos que casi no corrieron y aún así se dejaron arrimar pronto, prepárate para una respuesta explosiva si lo intentas cobrar así de “verde”.

Es muy común que una vez llegados a los últimos 20-25 mts el animal se mantenga en media agua y de ahí sea difícil hacerlo subir, el bote termina por seguirlo y pronto caer en un carrusel de vueltas y vueltas, el error típico del novato que propicia peleas de horas. Muchas veces esto termina cuando el animal comienza a ganar profundidad, signo de que ya está muerto; no son pocos los que sin saberlo terminan peleando por horas con un fiambre. No es difícil pues por su forma y punto de arrastre lo convierten en una “rapala” de 100 kgs; la marejada en la superficie y la corriente abajo hacen el resto.

Si llegas al punto de “ni él ni tú” es porque el animal ya no tiene fuerzas para vencer tu freno pero aún las suficientes para no dejarse acercar. Si ya caíste en las vueltas y vueltas, afloja un poco y suavemente el freno al tiempo de que el bote se aleja de él, de forma totalmente divergente. En este punto, reduces la marcha del bote a muerta avante y continúas bajando aún más el freno, poco a poco, hasta sentir que el animal comienza a sacar línea, pero es importante que identifiques que el que la saca línea es el pez y no el bote. 

El animal, al verse relativamente liberado, se entusiasmará y co menzará de nuevo a jalar con renovados bríos, resístelo simplemente o bien sube de nuevo un poco el freno según lo sientas, lo importante es hacerlo correr de nuevo pero que le cueste. 

Si el animal detiene su carrera dando un giro, es porque te pasaste de freno y lo hiciste pivotear, si la detiene sobre su trayectoria, es porque ya no puede más. Es importante que el bote se mantenga divergente y corrija lo necesario para evitar senos en la línea. Una vez que el pez deja de jalar, inmediatamente nos vamos de nuevo sobre de él, antes de que recobre el aliento o muera y se hunda.


El saber reconocer cuándo un animal ya está “maduro” es una habilidad que requiere de mucha observación combinada con niveles equilibrados de paciencia y arrojo, cosa que le aprendí a mi viejo amigo el capitán Vidal Dávalos, patrón de la Luckiest II y uno de los mejores pescadores profesionales que conozco. 

Si lo intentas cobrar muy “verde”, el riesgo aumenta, tanto de perderlo como de herirnos. Si te tardas de más y la pelea se prolonga, el tiempo va a su favor pues la herida del anzuelo puede agrandarse y zafarse o bien el daño a los aparejos acumularse y romper. 

También debemos evitar a toda costa que se muera, ya sea por si nuestra intención es la liberación o porque no queremos perder tiempo valioso en el caso de un torneo, además de que la maniobra de izar un pez muerto es sumamente tardada y difícil.

Hemos llegado a la hora de la verdad, el cobro. 

Nivel 5. El Cobro. (1-1-1-1-1)
Al momento de enfrentarnos cara a cara con un marlin azul, nunca debemos olvidar que aunque se presentan similitudes en el comportamiento entre un pez y otro, el brío o la también llamada “casta”, puede variar grandemente entre ellos. Nunca desestimes a un animal solo por su tamaño, un azul no necesita ser muy grande para causar un desastre, siempre trátalos con el respeto que bien ganado se tienen. Ahora que si el animal es grande y aparte “encastado” pues aún con más cuidado y respeto.
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Definitivamente que los elementos del equipo asignados a la primera línea de combate, deben ser aquellos que cuenten entre sus virtudes con cautela y arrojo en cantidades iguales, ni temerario ni tímido, en pocas palabras “ni Chanoc ni Alfredo Palacios”. Debe aprenderse a premeditar las acciones y llevarlas a cabo con decisión. La acción del cobro puede durar pocos minutos, pero nos ha tomado muchos años de esfuerzo llegar a ese momento; todo puede ganarse o perderse en segundos, cada oportunidad debe aprovecharse, pues los azules no dan muchas.

Para ayudarnos en nuestro trabajo disponemos de dos excelentes herramientas: El gancho volador y el bill´s rope; ambas son la extensión de la mano que las usa. El resultado de una buena maniobra es la combinación de una buena herramienta con una buena mano. 

En el mercado hay un tipo de gancho muy popular pero muy malo, tiene la forma de un anzuelo recto tipo el Mustad 7732, con el filo y la barba por dentro del gap, además, la punta es recta y la barba es alta, exageradamente alta. Ganchos de este tipo, independientemente de su marca, son infinitamente inferiores en desempeño a cualquiera que tenga la punta en forma de garra y ligeramente torcida hacia adentro del gap, el filo por la parte externa y la barba más reducida, mucho más reducida. La diferencia estriba en que el primero tiende a sacarse hacia atrás al momento de enfrentar la carne a causa de su propia forma lo que muchas veces causa solo arañones en la piel o penetraciones superficiales. Yo no recomiendo nada menor a ¾” y que sea de acero inoxidable templado o de acero galvanizado que son aún más duros. La longitud adecuada del mango dependerá del francobordo de cada bote, un mango muy largo en una panga es un estorbo, en un yate es indispensable. Uno de 8-9´ es estándar. El cabo mejor que sea de nylon tipo seda mayor a ¾”.

Disponer solo de un gancho a bordo es depender de que muchas cosas salgan bien, mejor llevar siempre dos y aún mejor tres, completos y armados.

El ganchazo en realidad no existe, pues no debe ser un movimiento arrebatado, el gancho debe presentarse con “calmada” puntería preferentemente en el hombro del animal, por arriba de la aleta dorsal, en un punto inmediatamente atrás de la agalla; este punto ofrece un apoyo muy firme para el primer gancho. Jamás debe ser algo parecido a un garrotazo ciego. 

La punta se presenta y se hace firme el cabo y con él y sin soltar el mango se clava el acero. Para lograr mejor apoyo puedes hacer nudos en el cabo a la altura de tus manos para de ellos asirte.

Clavar el gancho y dejarlo ir es un error garrafal, pues si el animal está aún muy verde, corres el riesgo de que salte y te caiga encima o bien tome impulso y doble el gancho o bien invariablemente se atraviese o peor, gire, con el riesgo de enredarse con la línea de la caña, en este caso, si por alguna razón se suelta del gancho, romperá la línea y lo perderás. Si clavas el gancho, yo creo en que no debes soltar el cabo y el elemento del leader debe jalar también para pegar al animal a la borda para impedirle tomar impulso y dominarlo entre los dos; el segundo gancho debe ser aplicado en ese momento y si ya está al alcance, es mejor con la mano, sin el mango o tubo, para no perder tiempo, ni sufrir incomodidades Es el sobaco, ese punto débil justo donde nace la aleta pectoral, el blanco natural, una piel que atraviesas con un dedo y directo al corazón. También el segundo gancho puede ser aplicado en el hocico, tal como si de un gran anzuelo se tratara, en este caso, debe acertársele de forma que la punta salga por la agalla, afirmar el cabo a proa y dar avante. 

El bill´s rope es otra herramienta, de concepto distinto, es un simple cabito, sin la gallardía del acero, pero no debe ser subestimado su poder. Igual que el gancho, hay muchas maniobras distintas que se pueden hacer con él; de nuevo, es la extensión de la mano que lo usa. Es indispensable en mi opinión para realizar liberaciones en el caso de utilizar lures armados con dos anzuelos.Puede ser usado de forma libre o sea, con tanto cabo libre y sujetándolo solo de la mano y que una vez lazado el animal del pico, te ayudes de él para oxigenar al bicho, usado de esa forma es de gran ayuda y muy práctico además… pero también puede ser usado de forma firme para dominar, en mancuerna con el bote, al marlin del tamaño que quieras, solo se necesitan dos cosas, y dos manos también, por supuesto. 

Para hacer esta maniobra, debes hacer pasar el cabo a través de alguna cornamusa o bien un soporte de la barandilla desde proa de forma que venga con su gasa en el extremo, por la parte externa del bote hacia atrás, pero si tu jalas el otro extremo, el jalón se aplique desde proa, digamos que utilizas al soporte de la barandilla como polea. 

El wireman acerca al animal, el del cabo debe mantenerse a su lado (o bien el wireman puede hacer las dos funciones) y muy calmadamente, sin gritar ni manotear afirma el pico sin levantarlo, manteniéndolo en horizontal y desliza la gasa por el pico y afir ma el nudo corredizo, inmediatamente después, el mismo u otra persona jala del extremo del cabo, al hacer esto, el animal es retenido contra del bote y su pico se eleva del agua, en este momento ya se metió poca o media avante al bote y el flujo del agua forza al cuerpo del animal a la superficie por sustentación y pierde totalmente el control para dártelo a ti. No importa el tamaño del animal, queda sometido para poder retirar los anzuelos con mucha más seguridad.

Existen algunas variantes de esta maniobra como instalar carruchas en ambas bandas y perros para afirmar el cabo en lugar de amarrarlo, como lo tienen los veleros junto a cada winche. Yo creo que el bill´s rope es una herramienta más limpia que el gancho pues una vez aplicado, simplemente se acabó el pleito, en cambio, cuando metes un gancho, suele suceder que apenas empieza otro. Su gran desventaja es que es necesario arrimar al animal hasta la borda para acceder a su pico. 

Lo siguiente es retirar los anzuelos usando pinzas, oxigenar al animal antes de soltarlo y finalmente liberarlo. Si la decisión fue otra, entonces aplicar el garrote, pocos golpes pero bien puestos.
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Conclusiones.
El siguiente día que tengas un (1-1-1-1-1) habrás tenido un día perfecto, pues lo supiste cazar, hacer morder, lo ensartaste y resististe, posteriormente lo peleaste y al final lo cobraste, felicidades. Si tu historia no fue así, no importa, porque ahora supiste identificar en qué punto de la maniobra se presentó el fallo y puedes analizar la acción para buscar satisfactores sin tener que cambiar tantas cosas que te lleven a descomponer asuntos que ya estaban bien. 

Un dato interesante... es curioso, pero muchos pescadores que tienen la firme intención de ganar un torneo, lo primero que hacen es comprar un buen lure, sin embargo el éxito no está en solamente mejorar el nivel 2; en realidad una vez alcanzado cierto nivel general de eficiencia, el nivel más importante es el nivel 1. Un buen cazador logra números altos en el nivel 1 y eso multiplica las posibilidades. Los torneos mayormente se definen o bien en el nivel 1 o entre el nivel 3 y el nivel 5. Yo estoy convencido de que en un torneo son más los peces que mordieron pero que se perdieron, que los que se encontraron y no quisieron morder.